Cae cobertura de mastografías al 7% en México durante 2026
El Segundo Informe de Gobierno revela una crisis en la detección temprana del cáncer de mama, con más de 8 mil fallecimientos registrados en lo que va del año.

La detección temprana del cáncer de mama enfrenta una crisis crítica en México tras registrarse apenas un 7% de cobertura en mastografías durante 2026. Según los datos integrados en el Segundo Informe de Gobierno, este porcentaje representa el segundo nivel más bajo de los últimos veinte años, dejando a millones de mujeres sin acceso a diagnósticos preventivos fundamentales.
El impacto de esta carencia en el sistema de salud se refleja directamente en las cifras de mortalidad. En lo que va del presente año, el país ha superado los 8 mil decesos relacionados con esta patología. Los especialistas en oncología advierten que el retraso en la identificación de tumores en etapas iniciales disminuye drásticamente las probabilidades de supervivencia y eleva la complejidad de los tratamientos requeridos en el sistema de salud pública.
La infraestructura del IMSS-Bienestar y las unidades médicas estatales han presentado saturación y falta de insumos técnicos, factores que han limitado la capacidad de las jornadas de tamizaje nacional. A pesar de los esfuerzos institucionales, la baja participación de la población y las dificultades logísticas para acceder a centros de diagnóstico en zonas rurales y marginadas han agravado la brecha en la atención oncológica en las diversas entidades federativas.
Ante este panorama, las autoridades de la Secretaría de Salud han señalado que se encuentran trabajando en nuevas estrategias para fortalecer las campañas de concientización y mejorar la disponibilidad de equipos radiológicos en las clínicas de primer contacto. El objetivo planteado por el sector salud busca revertir esta tendencia a la baja mediante una mayor inversión en unidades móviles de mastografía, aunque la implementación efectiva de estas medidas sigue siendo un reto pendiente para lo que resta de la administración.
La situación actual pone de relieve la necesidad urgente de fortalecer las políticas de prevención y seguimiento médico. Expertos en salud pública insisten en que la inversión en infraestructura de diagnóstico no solo es una cuestión de eficiencia operativa, sino un pilar fundamental para reducir los índices de mortalidad que actualmente posicionan al cáncer de mama como uno de los desafíos más graves para la salud de las mujeres mexicanas.


